Exportaciones de arándanos colombianos: un cultivo emergente con potencial internacional

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En 2025, las exportaciones de arándanos colombianos alcanzaron los 3 millones de dólares, equivalentes a 570 toneladas, registrando una contracción del 5% en valor y del 10% en volumen. Este retroceso responde, en gran medida, a un contexto productivo desafiante, marcado por una alta variabilidad climática. Las intensas lluvias y la limitada radiación solar en las principales zonas productoras ralentizaron los procesos fisiológicos del cultivo, afectando su rendimiento y, en consecuencia, su desempeño exportador.

Sin embargo, este ajuste coyuntural no opaca el notable dinamismo que ha caracterizado al cultivo en la última década. El arándano se ha posicionado como uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro del sector frutícola colombiano, consolidándose progresivamente como una apuesta emergente con potencial en los mercados internacionales, aunque todavía lejos de alcanzar una escala agroindustrial plenamente desarrollada.

Producción del arándano colombiano

Hace apenas una década, el país contaba con alrededor de 40 hectáreas cultivadas, una base incipiente que contrastaba con el potencial agroclimático disponible. Desde entonces, el crecimiento ha sido sostenido, impulsado por el interés progresivo de productores e inversionistas que han comenzado a incorporar este cultivo dentro de sus estrategias de diversificación.

Este avance se ha intensificado en los últimos años. Solo en el periodo reciente, se han incorporado entre 150 y 200 hectáreas adicionales, lo que permitió pasar de aproximadamente 850 a cerca de mil hectáreas cultivadas. Como resultado, la producción nacional alcanza hoy en torno a las 20 mil toneladas anuales, reflejando no solo una mayor superficie, sino también un proceso de aprendizaje técnico y adaptación productiva.

A nivel territorial, el cultivo se ha concentrado principalmente en Boyacá y Cundinamarca, que en conjunto representan la mayor parte del área instalada. Antioquia, por su parte, participa con cerca de 60 hectáreas, mientras que otras regiones avanzan con proyectos de menor escala que comienzan a ganar terreno de forma gradual.

En cuanto al desempeño exportador por zonas, Boyacá destaca como el principal origen de los envíos al exterior con 390 toneladas, seguido por Bogotá D.C. con 150 toneladas y Cundinamarca con 40 toneladas, lo que evidencia una base exportadora aún concentrada y en proceso de consolidación.

De cara al crecimiento, el interés por el cultivo continúa fortaleciéndose. Sin embargo, el verdadero salto hacia una mayor escala dependerá de la entrada de nuevas inversiones, del desarrollo de operaciones más extensivas y de la incorporación de productores de mayor tamaño. En ese contexto, Colombia aún tiene un amplio margen de expansión. Solo en el corto plazo, el área cultivada alcanzó las mil hectáreas en 2025 y se proyecta que pueda llegar a 1.2 mil hectáreas en el siguiente año, marcando un nuevo avance en su proceso de consolidación.

Retos para la exportación de arándanos colombianos

El desarrollo del arándano en Colombia no solo implica crecimiento, sino también la capacidad de enfrentar una serie de desafíos estructurales que condicionan su consolidación como agroindustria exportadora. Se trata de un cultivo exigente, que demanda inversión, tecnología y una visión clara de mediano y largo plazo.

En ese contexto, los principales retos se concentran en:

  • Altas tasas de interés: El actual nivel de tasas del Banco de la República desincentiva la inversión en el sector productivo. Frente a este escenario, muchos inversionistas optan por instrumentos financieros en lugar de destinar capital al cultivo de arándano. La expectativa está puesta en una eventual reducción de tasas, lo que podría dinamizar el ingreso de nuevos capitales al negocio.
  • Desarrollo limitado de nuevas variedades: El país aún se encuentra en una etapa incipiente en términos de oferta varietal. Existen pocas alternativas disponibles, por lo que tanto grandes como pequeños productores vienen realizando ensayos para evaluar el comportamiento productivo y su adaptación a las distintas condiciones edafoclimáticas del país.

Mercados de destino

La inserción internacional del arándano colombiano aún se encuentra en una etapa temprana, con una alta concentración en un solo mercado. Actualmente, el 93% de las exportaciones se dirigen a Estados Unidos, consolidándose como el principal destino de la fruta. 

Más allá de esta concentración, el sector viene avanzando en la apertura de nuevos destinos. En ese sentido, el trabajo articulado entre el gremio Asocolblue y el ICA busca habilitar mercados como Brasil y Argentina, con el objetivo de diversificar las oportunidades comerciales y reducir la dependencia de un solo comprador.

El arándano colombiano: Potencial que exige acción

El arándano representa una de las oportunidades más relevantes para diversificar y sofisticar la canasta agroexportadora colombiana. Sin embargo, capitalizar este potencial dependerá de la capacidad del sector para acelerar procesos clave como la inversión, la tecnificación y el desarrollo de escala productiva. De lo contrario, el país corre el riesgo de quedar rezagado frente a competidores que ya lideran un mercado en plena expansión.

A su favor, Colombia cuenta con atributos estratégicos difíciles de replicar, como la posibilidad de producir durante todo el año. Esta condición no solo amplía las ventanas comerciales, sino que también se convierte en un factor diferenciador clave en un mercado global donde la continuidad en el abastecimiento es altamente valorada.

En ese camino, el desafío es claro: no basta con tener un buen producto. La calidad es indispensable, pero debe ir acompañada de un crecimiento sostenido en área y producción que permita construir una oferta exportadora constante. Solo así el arándano colombiano podrá dar el salto de cultivo emergente a una agroindustria con verdadera presencia internacional.

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