Las exportaciones de jugo de maracuyá peruano han iniciado el 2026 con un desempeño dinámico, alcanzando durante el primer bimestre las 2 mil toneladas y generando ingresos por 7 millones de dólares. Este resultado representa un crecimiento de 47% en valor y 38% en volumen en comparación con el mismo periodo del 2025, reflejando una recuperación significativa de este producto.
Este avance cobra mayor relevancia al contrastarlo con el contexto del año previo, cuando el mercado local enfrentó importantes desequilibrios. Durante el inicio del 2025, una sobreoferta de hasta 20 mil toneladas de fruta llevó al Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego a recomendar la paralización de nuevas siembras, en un intento por contener el exceso de producción.
A este escenario se sumaron condiciones climáticas adversas, como el estrés hídrico, que afectaron la productividad en determinadas zonas de cultivo. No obstante, la sobreproducción registrada respondió principalmente a la expansión del área sembrada, lo que generó un exceso de oferta y presionó a la baja los precios pagados al productor. En este contexto, el repunte observado en el 2026 no solo refleja una mejora en los indicadores de exportación, sino también una progresiva reconfiguración del mercado hacia un mayor equilibrio.
Principales mercados de destino
En el primer bimestre del 2026, el jugo de maracuyá llegó a 12 mercados internacionales. Entre ellos, los Países Bajos se posicionaron como el principal destino del producto, concentrando el 40% del volumen total exportado y registrando un crecimiento de 51% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Otros destinos claves fueron:
- Francia: Captó el 21% del volumen exportado. Los envíos hacia este destino alcanzaron 0.4 mil toneladas, lo que también representó un incremento de 56%, lo que confirma una demanda sostenida y en expansión dentro del mercado europeo.
- Estados Unidos: Mantuvo su papel como uno de los socios comerciales más relevantes para el jugo de maracuyá peruano. Este mercado concentró el 17% del volumen total exportado y registró una contracción moderada del 6%, alcanzando 0.3 mil toneladas durante el primer bimestre del año.
Empresas líderes de las exportaciones de jugo de maracuyá
Durante el primer bimestre del 2026, un total de 12 empresas participaron en las exportaciones de jugo de maracuyá peruano, evidenciando una estructura concentrada en pocos actores. Dentro de este grupo, algunas compañías lograron posicionarse:
- Quicornac: Lideró las exportaciones con una participación del 57% del mercado, destacando además por el notable crecimiento de sus despachos, que registraron un incremento de 60%.
- Selva Industrial: Ocupó el segundo lugar con el 19% de participación, acompañada también de una expansión significativa en sus envíos, los cuales aumentaron 90% en volumen frente al mismo periodo del año anterior. En un contexto marcado por una mayor articulación con la base productiva a través de iniciativas que promueven esquemas de compra directa y fortalecen el abastecimiento.
- Agrofrutos Trading: Concentró el 6% de las exportaciones de jugo de maracuyá. Sus envíos estuvieron dirigidos principalmente al mercado Puertoriqueño.
Proyecciones para la exportación del jugo de maracuyá peruano
Las perspectivas para el jugo de maracuyá peruano son favorables en el mediano plazo, en línea con la expansión sostenida del mercado global de maracuyá, que alcanzaría los US$5.850 millones hacia 2032, con un crecimiento anual de 5,2%. Este impulso está sostenido por una mayor demanda de productos saludables y el avance de la industria de alimentos funcionales, tendencias que abren oportunidades para el posicionamiento del producto peruano.
Sin embargo, capitalizar este escenario exigirá fortalecer la competitividad del sector. Persisten retos estructurales como las limitaciones en infraestructura, el acceso al financiamiento, la baja asociatividad y la necesidad de tecnología adaptada a las condiciones regionales.
Frente a ello, la industria viene enfocando sus esfuerzos en el desarrollo de ecotipos más resistentes, la implementación de paquetes tecnológicos por zona productiva y la mejora de la infraestructura, junto con una mayor caracterización de las áreas de cultivo, con el objetivo de consolidar una oferta más eficiente, sostenible y alineada a las exigencias del mercado internacional.










