En enero de 2026, las exportaciones de palta fresca peruana sumaron 9 mil toneladas, generando 19 millones de dólares en ingresos. Este resultado significó un incremento de 53% en valor y 48% en volumen respecto al mismo periodo del año anterior, reflejando un inicio de campaña con mayor dinamismo para el comercio internacional de este fruto.
Para entender este desempeño es necesario considerar el contexto que marcó enero de 2025. Durante ese periodo, el mercado internacional experimentó una etapa de ajuste tras el crecimiento excepcional observado en 2024, cuando Perú se benefició de una notable reducción en la producción de México, su principal competidor. Paralelamente, factores climáticos adversos, como oleajes anómalos y fuertes lluvias, retrasaron las cosechas y generaron complicaciones en la operatividad portuaria, impactando directamente el ritmo de los envíos. A esto se sumó una mayor presión sobre los precios, influenciada por una oferta global más amplia y por cambios en el comportamiento del consumidor en mercados como China, donde productos como la cereza ganaron mayor protagonismo.
Frente a este escenario, el resultado exportador de enero de 2025 estuvo condicionado por menores cotizaciones internacionales, una competencia más intensa y dificultades logísticas. No obstante, el arranque de 2026 evidencia una mejora en el desempeño del sector, impulsada por una mayor eficiencia productiva en campo, condiciones más estables para la producción y una consolidación progresiva de los mercados de destino, factores que respaldan el crecimiento observado en el primer mes del año.
Principales mercados de destino
Durante enero de 2026, la palta fresca peruana llegó a 12 mercados internacionales. Entre ellos, los Países Bajos se posicionaron como el principal destino del producto, concentrando el 48% del volumen total exportado y registrando un crecimiento de 52% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Otros destinos claves fueron:
- China: Captó el 24% del volumen exportado, reafirmando su relevancia dentro del mercado asiático. Los envíos hacia este destino alcanzaron 2.1 mil toneladas, lo que también representó un incremento de 52%, evidenciando una recuperación en la demanda del gigante asiático.
- España: Mantuvo su papel como uno de los socios comerciales más relevantes para la palta peruana. Este mercado concentró el 8% del volumen total exportado y registró un crecimiento impresionante del 275%, alcanzando 0.7 mil toneladas durante el primer mes del año.
Empresas Líderes de las exportaciones de la Palta Peruana
Durante el primer mes del año, 74 empresas participaron en la exportación de palta fresca peruana, reflejando la amplitud y competitividad del sector agroexportador. Dentro de este grupo, algunas compañías lograron posicionarse:
- Marand Company: Lideró las exportaciones con una participación del 10% del mercado, destacando además por el notable crecimiento de sus despachos, que registraron un incremento de 428%.
- Fresh Fruits Cks: Ocupó el segundo lugar con el 8% de participación, acompañada también de una expansión significativa en sus envíos, los cuales aumentaron 158% en volumen frente al mismo periodo del año anterior.
- Masojo Peru: Concentró el 6% de las exportaciones de palta fresca. Sus envíos estuvieron dirigidos principalmente al mercado Países Bajos.
Proyecciones para la campaña 2026 de la palta peruana
Las expectativas para la campaña 2026 de la palta Hass peruana apuntan a un escenario de expansión. Según estimaciones iniciales de la Asociación de Productores y Exportadores de Palta Hass del Perú (ProHass), los envíos podrían registrar un crecimiento de entre 10% y 15%, lo que llevaría a Perú a alcanzar 774 mil toneladas exportadas. Sin embargo, el gremio aclara que se trata de una proyección preliminar, ya que la primera estimación oficial se presentará en marzo, cuando exista información más precisa.
El optimismo del sector se explica principalmente por la recuperación y estabilidad de las condiciones productivas, así como por los avances en el manejo agronómico que han permitido mejorar la productividad en los huertos. A esto se suma la entrada en producción de nuevas áreas establecidas en años anteriores, especialmente en la sierra, junto con la mayor experiencia técnica que han acumulado los productores peruanos, factores que fortalecen la base productiva de la industria.
No obstante, el sector mantiene una mirada cautelosa. La Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) ha advertido sobre la posibilidad de condiciones cálidas débiles asociadas a El Niño entre abril y octubre, lo que podría generar riesgos agroclimáticos moderados a altos.
En paralelo, la estrategia del sector también apunta a la diversificación de mercados, con gestiones para acceder a destinos como Taiwán, Vietnam, Australia, Nueva Zelanda y México, mientras que Filipinas, que abrió su mercado en octubre de 2025, se perfila como un nuevo destino para las exportaciones peruanas en el corto plazo.
Retos para la campaña 2026
El avance del cultivo hacia zonas de la sierra, donde varias plantaciones comienzan a entrar en su fase de mayor productividad, exige fortalecer los sistemas de monitoreo fitosanitario y manejo agronómico. En este escenario, aspectos como el control de materia seca y los estándares de inocuidad se vuelven determinantes para asegurar que el crecimiento del volumen exportado mantenga los niveles de calidad que demandan los mercados internacionales.
Otro desafío clave está relacionado con la variabilidad climática, especialmente ante posibles cambios en el comportamiento de las precipitaciones. Frente a ello, el sector viene impulsando estrategias preventivas en campo y postcosecha, orientadas a reducir riesgos productivos y proteger la eficiencia de la cadena exportadora.
A la par, la industria también trabaja en una respuesta estratégica frente a los nuevos límites de cadmio, impulsando acciones basadas en evidencia científica y coordinación entre el sector público y privado. Este enfoque busca garantizar el cumplimiento de los estándares internacionales y reforzar la imagen del Perú como un proveedor confiable, competitivo y comprometido con la sostenibilidad de su agroexportación.










