Entre las semanas 31 y 1 de la campaña 2025/26, las exportaciones de uva de mesa peruana alcanzaron un valor de 1,354 millones de USD, con un volumen de 469 mil toneladas. En comparación con el mismo período de la campaña anterior, el volumen creció en 8% y el valor en 4%. Este dinamismo en los envíos estuvo acompañado de una leve corrección de precios, con una caída aproximada de 3%, en línea con un escenario de mayor competencia internacional y una progresiva normalización del mercado.
El desempeño de la uva de mesa peruana en la campaña 2025/26 se explica, en gran medida, por una mayor eficiencia logística y una demanda internacional sostenida. La optimización de los envíos marítimos ha permitido mejorar la puntualidad y reducir fricciones operativas, reforzando la competitividad del producto peruano en los mercados del hemisferio norte, donde el país mantiene su liderazgo como proveedor en contraestación. Este contexto ha facilitado la absorción de mayores volúmenes exportados sin generar desbalances significativos.
A la par, el sector muestra una recuperación productiva tras los impactos del Fenómeno El Niño, apoyada en la normalización de las condiciones climáticas e hídricas. Las inversiones en infraestructura portuaria comienzan a consolidar nuevas ventajas competitivas, con el Puerto de Chancay como un punto clave para mejorar la conectividad con Asia. En conjunto, estos factores refuerzan la posición del Perú como principal exportador mundial de uva de mesa, sustentada en eficiencia operativa, capacidad de adaptación y una estrategia exportadora cada vez más sólida.
Un crecimiento con base territorial y estructural
El avance de la campaña 2025/26 muestra que la zona norte del Perú, integrada por Piura, Lambayeque, La Libertad y Áncash, se encuentra cerrando una etapa clave de la temporada y, hasta el momento, concentra cerca del 65% del volumen exportado, ratificando su peso dentro de la oferta nacional de uva de mesa. En paralelo, la campaña del sur empieza a cobrar mayor relevancia conforme avanza el calendario exportador y será determinante para el resultado final de la temporada, al sostener los envíos en la recta final del ciclo.
Este desempeño territorial se complementa con cambios estructurales en la oferta. El recambio varietal continúa profundizándose y deja de ser un ajuste coyuntural para convertirse en un eje estratégico del sector. Las uvas sin semilla concentran una proporción creciente de los embarques, alineándose con las preferencias del consumidor internacional y fortaleciendo el posicionamiento de la uva peruana en mercados de alto valor y mayor exigencia comercial.
Principales mercados de destino
Durante el periodo analizado, la uva de mesa peruana alcanzó más de 50 destinos internacionales, lo que refleja la amplitud y consolidación de su presencia en los principales mercados. Estados Unidos lideró en los destinos, al concentrar el 49% del volumen total exportado, registrando un crecimiento del 8% respecto al mismo periodo de la campaña anterior.
Otros destinos claves fueron:
- Países Bajos: Captando el 16% del volumen total exportado. Además, registró una contracción del 9%, alcanzando las 74 mil toneladas.
- México: Este país registró un aumento del 31%, con 37 mil toneladas recibidas y una participación del 8% del total exportado.
Al mismo tiempo, el escenario internacional añade una capa adicional de competencia a la campaña. La superposición con la ventana sudafricana de uva de mesa ha intensificado la disputa en los principales mercados. Mientras el Perú lidera con holgura en Norteamérica, Sudáfrica muestra mayor fortaleza en Europa, en tanto que Asia y América Latina siguen favoreciendo ligeramente a la oferta peruana.
Proyección de cierre de la campaña 2025/26
Se prevé que la campaña 2025/26 cierre ligeramente por debajo de las proyecciones iniciales, con un ajuste cercano a dos millones de cajas, alcanzando un volumen estimado de 84.2 millones de cajas hacia la semana 17. Aun así, el desempeño global del sector es favorable, apoyado en un crecimiento contenido, una oferta varietal más alineada con las exigencias del mercado y una industria que ha demostrado flexibilidad y capacidad de respuesta ante condiciones productivas variables. Este escenario reafirma al Perú como un actor sólido y confiable dentro del comercio internacional de uva de mesa.









