En 2025, Perú exportó hortalizas por 1,052 millones de dólares, despachando 616 mil toneladas, lo que representó un crecimiento del 1% en valor y del 7% en volumen. Entre estos envíos se incluyen tanto productos frescos como procesados, como conservas y deshidratados, que constituyen un componente clave de la canasta agroexportadora del país. Este buen desempeño se explica, en primer lugar, por la diversificación de la oferta nacional, lo que ha permitido atender diferentes demandas en el exterior. Además, la demanda sostenida en mercados estratégicos de América y Europa, junto con las condiciones fitosanitarias favorables y los acuerdos comerciales vigentes, contribuyeron a mantener un flujo constante de exportaciones.
Principales hortalizas peruanas
En 2025, estas cinco hortalizas concentraron aproximadamente el 80% de las exportaciones hortícolas de Perú, destacándose por su volumen y valor en los mercados internacionales.
- Espárragos frescos:
En 2025, las exportaciones peruanas de espárragos frescos alcanzaron 404 millones de dólares, con un total de 105 mil toneladas, lo que significó un aumento del 9% en volumen respecto al año anterior. Este crecimiento se debió, en gran parte, a condiciones climáticas favorables que impulsaron la producción, así como a mejoras en la logística aérea.
Por otro lado, la escasa disponibilidad de espárragos en México, causada por fenómenos climáticos, abrió una ventana de oportunidad que Perú logró aprovechar, consolidando su posición como proveedor ágil y estratégico. Además, la implementación de estrategias agronómicas como la fertilización intensiva y la reprogramación de cosechas ayudó a optimizar los rendimientos y asegurar un suministro constante a nivel internacional.
La empresa líder en exportaciones de espárragos frescos en términos de volumen fue Ta Export, teniendo como principal destino Estados Unidos, lo que evidencia la competitividad del producto peruano y su importancia dentro de la canasta de agroexportaciones del país.
- Alcachofas en conserva:
En 2025, Perú exportó 45 mil toneladas de alcachofas en conserva, alcanzando un valor de 123 millones de dólares y registrando un aumento del 3% en volumen respecto al año anterior. Este crecimiento estuvo impulsado por la creciente demanda internacional de alimentos saludables y por las ventajas del producto en conserva, como su mayor vida útil y practicidad, lo que lo ha consolidado como uno de los principales productos de valor agregado del sector hortícola peruano.
Un avance relevante para el futuro de esta hortaliza es la introducción de la variedad Concepción (INIA 106), que destaca por su capacidad de producir más de 15 toneladas por hectárea, adaptarse a distintos climas y tipos de suelo, y multiplicarse vegetativamente de manera eficiente. Validada por la Estación Experimental Agraria Santa Ana, esta variedad promete incrementar la rentabilidad por hectárea y favorecer la expansión productiva a partir de 2026.
La empresa líder en exportaciones de alcachofas en conserva en términos de volumen fue el Grupo Virú, con Estados Unidos como principal destino. A pesar de enfrentar precios más ajustados, el sector continúa mostrando su capacidad para adaptarse a las exigencias internacionales, manteniendo un enfoque en la calidad y la innovación de sus productos.
- Cebollas frescas:
En 2025, Perú exportó 321 mil toneladas de cebollas frescas, generando 118 millones de dólares. Esto representó un aumento del 4% en volumen, aunque el valor cayó un 8% debido a la sobreoferta global durante el primer semestre, que mantuvo los precios bajos en mercados clave. A pesar de estos retos, el manejo agronómico más técnico y la flexibilidad de variedades como Golazo permitieron mantener una oferta constante y aprovechar ventanas comerciales estratégicas, como la escasez en Chile entre septiembre y noviembre.
Sin embargo, el sector todavía enfrenta desafíos estructurales, incluyendo plagas como Peronospora, Alternaria y Stemphylium, escasez de agua, altos costos laborales y logísticos, y limitaciones en la gestión de inventarios. Por ello, se requiere una coordinación más efectiva entre actores públicos y privados, así como el apoyo de instituciones como Senasa, para abrir nuevos mercados y simplificar procesos fitosanitarios que refuercen la competitividad.
La empresa líder en exportaciones fue Novoliz, con Estados Unidos como principal destino. Donde sus cebollas destacan por la firmeza de cáscara y buen sabor, cualidades que permiten transportes prolongados y garantizan productos frescos a nivel internacional.
- Páprika seco:
En 2025, Perú exportó 36 mil toneladas de páprika seca, generando 104 millones de dólares, con un incremento del 8% en volumen respecto al año anterior. No obstante, el valor total cayó un 17% y el precio promedio por kilogramo disminuyó un 23%, debido a la mayor oferta global. Para contrarrestar la pérdida de valor, Perú aumentó los despachos, adoptando una colocación más agresiva en los mercados internacionales. Este crecimiento en volumen también se vio favorecido por problemas de producción en otros países, como México, lo que abrió oportunidades para fortalecer la presencia peruana en el exterior.
En este contexto, la competitividad de la páprika peruana se sostiene en su calidad, resistencia y diversidad de variedades, que le permiten destacarse frente a otros proveedores. Además, la creciente tendencia gastronómica internacional refuerza la demanda del producto.
La empresa líder en exportaciones en términos de volumen fue Agroindustrial E&C, con México como principal destino. Donde a pesar de los desafíos relacionados con los precios más bajos, se continúa aprovechando las condiciones del mercado para aumentar el volumen exportado y posicionarse como un proveedor de referencia por la calidad de su páprika.
- Pimiento piquillo en conserva:
En 2025, Perú exportó 35 mil toneladas de pimiento piquillo en conserva, por un valor de 90 millones de dólares, lo que representó incrementos del 21 % en volumen y del 28 % en valor respecto al año anterior. Este desempeño se dio en un contexto internacional marcado por problemas fitosanitarios y fenómenos climáticos que afectaron a competidores como México y Canadá, generando oportunidades temporales para Perú.
Para aprovechar estas oportunidades, la producción peruana combina la agricultura familiar con la gran agroindustria y se concentra principalmente en las regiones costeras del norte, destacando Lambayeque como la mayor productora. Los agricultores emplean sistemas de riego tecnificado y prácticas modernas que aseguran la calidad del capsicum y permiten mantener un suministro estable para los mercados internacionales. Esta integración entre pequeños productores y empresas consolidadas fortalece la capacidad del país para responder de manera ágil a las demandas externas.
Grupo Viru lideró las exportaciones, con España como su principal destino, consolidando la presencia del pimiento piquillo peruano en Europa, aprovechando además la ventaja estacional del hemisferio sur y el crecimiento de la demanda de productos saludables y orgánicos en mercados desarrollados.









