Desde 2015, cuando Perú inició sus envíos de palta a Japón con apenas 25 toneladas, el país ingresó a un mercado altamente concentrado, dominado por solo cinco países proveedores. Sin embargo, a lo largo de la última década, la exportación peruana de palta a Japón han registrado un crecimiento sobresaliente, con una tasa promedio anual del 465%, lo que le ha permitido escalar hasta el segundo lugar, por detrás únicamente de México, superando a competidores como Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos.
No obstante, en 2024 se registró una contracción en los envíos, explicada por una confluencia de factores logísticos, condiciones climáticas adversas, variaciones de precios y ajustes en la demanda interna. A pesar de ello, Perú mantuvo su posición como segundo proveedor, con una participación del 23% en las importaciones japonesas. En ese contexto, el repunte observado durante el primer semestre de 2025 no solo evidencia una recuperación, sino que apunta a la posibilidad de alcanzar e incluso superar los niveles históricos de exportación.
Exportación de palta peruana a Japón en el 2025
Durante este primer semestre, las exportaciones de palta peruana al mercado japonés alcanzaron las 13 mil toneladas, generando un valor de 31 millones de dólares. Esto representó un incremento del 63 % en volumen y del 50 % en valor respecto al mismo periodo del año anterior. Este notable desempeño responde a una mayor demanda del consumidor japonés, que valora cada vez más la calidad y frescura de la fruta peruana. Además, Perú ha venido ganando participación en este mercado gracias a su consistencia en el cumplimiento de los requisitos fitosanitarios exigidos y al profesionalismo de su cadena exportadora.
Por otro lado, este avance también responde a una reconfiguración en el abastecimiento del mercado japonés. Mientras México, proveedor histórico, ha perdido terreno debido al incremento en los tiempos de tránsito marítimo por dificultades logísticas, Perú ha logrado consolidarse como un socio comercial eficiente, capaz de mantener la calidad del producto en trayectos prolongados. A esto se suma una ventaja estratégica en el modelo de negociación: los exportadores peruanos ofrecen precios fijos por periodos definidos, frente a los esquemas dinámicos de otros países. Esta previsibilidad resulta especialmente atractiva para los importadores japoneses, que priorizan relaciones comerciales estables y de largo plazo.
Ventana exportadora de palta peruana a Japón
En la actual campaña 2025, la palta peruana ingresó con fuerza al mercado japonés desde el mes de marzo, marcando un inicio clave para su posicionamiento. En ese periodo, inspectores del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón (MAFF) realizaron visitas técnicas a campos y plantas empacadoras en Lambayeque y La Libertad, donde ratificaron los altos estándares de producción y procesamiento del fruto peruano. Desde entonces, las exportaciones mantuvieron una evolución positiva, alcanzando su punto más alto en junio con 4 mil toneladas despachadas, lo que refleja la consolidación del Perú como proveedor confiable en un mercado altamente exigente.
Empresas líderes
En los primeros seis meses del año, un total de 32 empresas participaron en la exportación de palta peruana hacia este mercado. El cual, estuvo liderado por las siguientes agroexportadoras:
- Westfalia Fruit Perú: Esta compañía se consolidó como la principal exportadora de palta peruana hacia Japón, con una participación del 29% del mercado.
- Avocado Packing Company: Es el segundo puesto con una participación del 13%. Las exportaciones de palta peruana de esta empresa al mercado nipón han crecido un 55% en volumen.
- Añay Peruvian Fruits: Completando el podio con el 12% de participación en la exportación de palta peruana hacia Japón.
En conclusión, el enfoque hacia el mercado japonés no debe centrarse únicamente en aumentar los volúmenes de exportación, sino en fortalecer el posicionamiento de la palta peruana como un producto de alto valor, respaldado por su frescura, sostenibilidad y trazabilidad. Este mercado, altamente exigente, valora no solo la calidad del producto, sino también la consistencia en el cumplimiento de estándares internacionales. A ello se suma una ventaja clave: aunque los fletes hacia Japón pueden presentar variaciones, el esquema de precios fijos ofrecido por los importadores brinda una mayor previsibilidad y ayuda a reducir el riesgo comercial. Esta combinación de atributos convierte al Japón en un destino estratégico para la palta peruana.